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Trabajos Finales para optar a títulos o grados académicos.

  • 2 sept 2018
  • 3 Min. de lectura

Julio César Marín L., M.Sc., Ph.D.

Universidad del Zulia, Venezuela

e-mail: jmarin@fing.luz.edu.ve

En el ámbito académico es habitual la aprobación de un trabajo final, coloquialmente llamado tesis, para optar a un título o grado académico, el cual constituye un informe de una actividad técnica o de investigación, que según el nivel de estudios, puede ser definido como (Nava et al. 2012):

  1. Trabajo especial de grado (pregrado y posgrado nivel especialización): contiene los resultados de una actividad técnica o de investigación, que demuestre el manejo instrumental de los conocimientos obtenidos por el aspirante, en la respectiva área del saber. Las tesinas también son comunes a nivel de pregrado; cuya extensión y profundidad son frecuentemente menores a las de un trabajo especial de grado.

  2. Trabajo de grado (posgrado nivel maestría): normalmente constituye el trabajo final para optar al grado de magister, donde se plasman los resultados de un proceso de investigación individual, demostrando el inicio del manejo de los métodos y técnicas de investigación;

  3. Tesis o tesis doctoral (posgrado nivel doctorado): representa el producto de una investigación completa, donde se expone un aporte original y significativo al conocimiento, demostrando la autonomía e independencia de criterio de su autor.

La estructura de cada uno de estos trabajos dependerá en esencia de los requerimientos de la instancia que los solicite, pero de manera general contienen las siguientes partes: páginas preliminares (resumen, abstract, dedicatoria, agradecimientos, índice de contenido, lista de tablas, lista de figuras, lista de abreviaturas, introducción, etc.), marco teórico o fundamentos teóricos (capítulo I), parte experimental o metodología (capítulo II), resultados y discusión (capítulo III), conclusiones, recomendaciones y literatura citada o referencias bibliográficas. En la práctica, estos productos académicos deben estar precedidos de un proyecto de investigación, que según el nivel de estudios, debe seguir la rigurosidad del caso, garantizando la planificación y aspectos metodológicos necesarios para su culminación exitosa. Estos proyectos por lo general llevan la siguiente estructura: resumen, abstract, planteamiento y formulación del problema, justificación, delimitación, objetivos (general y específicos), hipótesis (si aplica), antecedentes, metodología, viabilidad, cronograma de actividades, resultados esperados, referencias bibliográficas, entre otros.

Otros trabajos comunes presentados en las universidades, como requisito parcial para una cátedra, asignatura, o actividad particular, son: monografía, informe de investigación, trabajo de ascenso, trabajo de cátedra o de unidad curricular, informe de pasantía, informe de servicio comunitario, informe de prácticas profesionales, memoria descriptiva, reseña, ensayo, resumen analítico, otros. El objeto de estos documentos es cumplir con una asignación del docente; optar a niveles superiores del escalafón universitario; informar acerca del avance o culminación de una actividad programada; según el caso (Nava et al. 2012, Sabino 2006). Su estructura es diferente y particular, con respecto a los trabajos presentados para optar a un título o grado académico, y dependerá de la institución rectora o de los criterios de evaluación establecidos para cada uno de ellos.

Aparte de cumplir con su cometido académico, estos trabajos también contribuyen, en menor o mayor grado al avance de la ciencia, la tecnología y la innovación; toda vez que requieren cumplir una serie de exigencias, relacionadas con la capacidad investigativa y técnica del autor, respecto a la actualidad de los métodos y técnicas usadas, revisión y recopilación de antecedentes, entre otros, a fin de proponer soluciones y aportar respuestas a los quehaceres de la humanidad. No obstante, la manera más relevante para informar a la comunidad científica acerca de los nuevos hallazgos técnicos y de investigación, es mediante presentaciones en congresos, conferencias, artículos arbitrados y otros tipos de publicaciones especializadas. Así, los nuevos paradigmas en investigación han surgido en la misma necesidad de evolución y renovación de los preceptos y criterios metodológicos, que han caracterizado a las distintas ramas del saber, como por ejemplo el enfoque holístico de la investigación, propuesto por Hurtado (2000), acerca del cual podremos discutir posteriormente.

Referencias bibliográficas

  • Hurtado J. (2000). Metodología de la investigación holística. Tercera edición. Fundación Sypal. Caracas. 630 p.

  • Nava H., Finol T., Álvarez T. (2012). Manual para la elaboración y presentación de trabajos. Segunda edición. Imprenta del estado Zulia. Maracaibo. 278 p.

  • Sabino C. (2006). Cómo hacer una tesis y elaborar todo tipo de escritos. Editorial Panapo de Venezuela C. A. Caracas. 182 p.

 
 
 

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